Correo

Alameda, 5. 2º Izda. Madrid   28014 Teléfono:  91 420 13 88 Fax: 91 420 20 04     

 

No consiento que se hable mal de Franco en mi

 presencia. Juan  Carlos «El Rey»   


 

 ¿Arte doméstico o prostitución?

 Ángel Escarpa

UCR   4 de Noviembre de 2009

 

Las Palmas de Gran Canaria. Sábado, 17. Certamen de pintura rápida al aire libre en la Av. de Mesa y López.

 De 270 inscripciones, 200 participantes, el 80 por ciento jóvenes.

20 premios: Por valor de 3000 euros el primero, dieciocho de 300 euros y un viaje a la sede de Ginebra de Cruz Roja pagado por ésta.

9:30. Inicio del certamen. Buen día y ambiente festivo. Numeroso público desfila por el bulevar, céntrico, pues allí están establecidas las “prestigiosas” marcas, que se dice: El Corte Inglés, Zara, Benetton, Cortefiel etc.

¡¡Hostias!!, qué nivel el del personal. De galería, total.

Acudo con mi lienzo de 50x60, aunque nunca dibujé ni pinté otra cosa que los techos de casa, que allí no llega la parienta. Bueno, y alguna pintada que otra contra esto y aquello.

Se cumplen en este año 70 años de la ejecución de <<Las 13 Rosas>>, por lo que me parece muy oportuno reivindicar, aunque sea a1700 kilómetros de Ventas, la memoria de estas mujeres, asesinadas en la tan cruel como dilatada venganza del Glorioso Movimiento Nacional del 18 de julio de 1936.

Inicio el desarrollo de la idea (se dice así, ¿no?) y, a lo largo de la mañana, gente que pregunta que si esa es la bandera de la República, que quiénes son esas mujeres; la que te invita a un acto por la Memoria Histórica el lunes en el Parque de S. Telmo; quien conoce los hechos y te dice que cuando fue a ver la peli, en el Monopol, al final de ésta, cuando caen las muchachas bajo el plomo de Franco, se oyó en la sala un vibrante ¡¡VIVA LA REPÚBLICA!!, Me identifico como el autor del grito y conversamos durante un rato, para preguntarme si no oí su ¡¡VIVA!! A lo que afirmo.   

15:00 hs. Fin de la realización de las obras y presentación de éstas en el estand para numerarlas, a fin de que el jurado proceda a la votación y la consecuente adjudicación de los premios.

19:45. Entrega de premios y yo me he perdido la mani contra la pobreza, que estaba convocada en la Plaza de las Ranas. Como dicen que dijo Napoleón cuando le comunicaron que se había perdido Bailén: “Es que yo no puedo estar en todos los sitios”.

Desfile de los veinte agraciados. Entrega de los sustanciosos premios, entre las gratificantes sonrisas y la evidente buena acogida de los directores y responsables de la BANCA MARCH, 7UP, CAJACANARIAS, UNELCO-ENDESA, MAYA etc: macizos de cuerpo, trajeados y encorbatados ellos y derrochando simpatía y buen rollo ante obras de tamaña calidad, que cualquiera de ellas, y muchas de las que se quedaron sin premio, merecerá un espacio en las amplias salas de El Corte o de MAPFRE, que, tan poco reivindicativas todas ellas, tan poco contestatarias en estos momentos de dura crisis, (tres mil viviendas embargadas en lo que va de año) todas ellas tienen cabida y buena acogida en las galerías de arte. Arte mercancía, que, como podría decir el pintor de Figueras: con las cosas de comer no se juega.

 No, ya no corren los tiempos del reivindicativo Equipo Crónica, del Genovés de los ciudadanos huyendo en organizada desbandada de las balas de los “grises”- en el lejano setenta y seis de los homenajes prohibidos a Miguel Hernández en el Elche postfranquista, en su Orihuela natal, con aquellos vigorosos murales en el Barrio de San Isidro y las bestias uniformadas de verde sueltas e imponiendo el respeto de sus metralletas y sus órdenes, más los vergajos de los municipales, que todo dios reclamaba su cuota de autoridad a la hora de repartir hostias, entre carreras y culatazos en las costillas - y de su poderoso grupo llamado AMNISTÍA. Qué lejanos los poderosos murales de aquel barrio de Arturo Soria (¿Sta. María?), donde acudieron solidarios un grupo de artistas plásticos, incluidos unos jóvenes vascos, que pintaron un reivindicativo Guernica,  para oponerse con sus obras a la demolición de aquel popular grupo de viviendas de planta baja, suculento bocado para las inmobiliarias. Por no faltar, ni faltó el ciudadano que se subió a un camión, donde se había instalado un piano, y nos dio un recital de música. ¿Te acuerdas, Arcadio Blasco, donde quieras que estés?

 Tras lo poco o mucho vivido, ante esos hermosos lienzos con modernas avenidas jalonadas con umbrosos árboles, con magníficas “guaguas” y esplendidos escaparates que nada tienen que envidiar a los de los Campos Elíseos, donde no hubiera en el pasado mas que tristes borriquillos, arenales donde corría en libertad la chiquillería que crecía junto al mar y algún que otro soldado de reemplazo; ante estas telas con bañistas jugando despreocupadamente a la pelota, al pie de este Atlántico lleno de historia, sepultura perpetua para los que se arriesgan en la aventura de buscar en los cayucos una vida mas digna lejos de la desdichada África y naufragan en el intento; recordando ahora, una vez más, a los poetas perseguidos, muertos en desoladoras celdas, los pintores desterrados, los numerosos escritores exiliados, los escultores muertos por las balas de los golpistas en las trincheras de los leales a la Constitución; mirando una vez más el cuadro de Gisbert, donde los compañeros de Torrijos son vendados, al pie de los que yacen muertos ya, para ser ejecutados por rebelarse contra el despotismo de aquel otro Borbón de tan triste memoria como el actual; recordando de nuevo los nombres de tanto sindicalista represaliado y ante ese vasto lienzo de miserias, de hambres sin cuento, de pueblos enteros exterminados por la maldición del sida y de la guerra, de tanta criatura, niños de corta edad incluidos, como desfila delante de la cámara de Sebastiao Salgado, auténticas imágenes de la esclavitud del antiguo Egipto que él arroja al rostro de esta sociedad que se debate entre la indiferencia y la autosatisfacción; ante la brutal inquisición ejercida por la intransigencia de la religión, incluida la iglesia de los Botín, ante tan colosal barbarie no puedo por menos que preguntarme ¿somos realmente así o se trabaja para que así seamos?     

  Hasta es posible que alguno de estos jóvenes valores, cuando ya no sean más que un montón de huesos envueltos en un apergaminado pellejo, reciban, de las pálidas y aseadas manos de un joven delfín, llegado desde Madrid, el Premio Príncipe de Asturias, que lo que es estómago no nos falta.  

              Ángel Escarpa Sanz Islas Canarias Octubre de 2009   

 

  Página de inicio